El boletín que mensualmente edita el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico dedicó el pasado mes de julio de 2004 sus páginas centrales al estudio de la plaza de toros como patrimonio urbano. En varios artículos, uno de ellos firmado por Bartolomé Valle Buenestado, catedrático de la Universidad de Córdoba en el estudio de una nueva ciencia infusa, la taurología, se explica cómo “desde el siglo XVIII (...) la plaza de toros se convirtió en una aspiración de las ciudades, en un logro a conseguir como expresión de la pujanza de la sociedad decimonónica, del desarrollo de las nuevas actividades económicas, del comercio, de la industria, del espíritu de la burguesía naciente y de una ciudad que se precia y está deseosa de ganar importancia” (...) “la lidia ahora la practican personajes que se erigen en los auténticos protagonistas de la fiesta en oficiantes de la misma, los cuales son ensalzados por la percepción romántica y a quienes el pueblo, que les reconoce valor y arte, los cataloga como héroes y eleva a la categoría de mitos (...)"
Las plazas de toros como elementos arquitectónicos pueden, en algún momento, representar interesantes monumentos a conservar, y algunas de ellas también ser transformadas para albergar otras actividades lúdicas y equipamientos sociales, pero en ningún caso deben servir para acoger la tortura de animales.
Encuesta clarificadora
París.- La decisión del Ayuntamiento de Barcelona de declarar la ciudad antitaurina ha tenido repercusiones incluso fuera de España, y ha alentado a todos los antitaurinos. El diario popular “France Soir”, uno de los de mayor tirada en el país vecino, realizó una encuesta aparecida en portada acerca de la legitimidad de las corridas de toros que tienen lugar todos los años en la feria de Nimes, ya que las diversas asociaciones animalistas habían llevado a cabo una activa campaña de toma de conciencia en ésta y otras ciudades francesas donde tienen lugar. La pregunta era: "¿Para usted, las corridas son una obra de arte o una carnicería?” Los resultados fueron contundentes: el 83 % de los franceses votaron aclarando la cuestión: son una carnicería.
Y al final se hizo justicia
Toulouse.- El Tribunal de Casación de Toulouse dio la razón a la Alianza Francesa para la Supresión de las Corridas en su proceso contra el Club Taurino Feria en Saves. La Alianza demandó al Club hace cinco años para evitar que tuviera lugar una novillada con banderillas y muerte del animal, que los taurinos habían organizado en Rieumes y estaba prevista para el 13 de julio de 2001.
El tribunal de grande instance prohibió la novillada, pero el Club interpuso un recurso, que se resolvió anulando la sentencia anterior y condenando a la Alianza, al decidir los magistrados que existía una tradición local ininterrumpida en la región de Toulouse.
A pesar de este revés, la perseverancia de los antitaurinos ha tenido su recompensa: el 10 de junio de 2004 el Tribunal de Casación dio la razón a la Alianza, al estimar que la resolución anterior carecía de base legal. Con esta sentencia no sólo se pone en entredicho la legalidad de organizar corridas en Rieumes, sino también en Fenouillet, Carcassonne, Bourg-Madame o Perpiñán. Los grupos antitaurinos franceses, cada vez mejor organizados y participativos, están dispuestos a continuar denunciando cualquier intento de expansión de la corrida.
|
La diputada del partido francés Union pour un Mouvement Populaire, UMP, por los Alpes – Marítimos, Muriel Marland – Militello, ha entregado en el Parlamento una proposición de ley para la abolición de las corridas de toros en Francia. En ella se exige con argumentos muy sólidos la supresión de l párrafo 3 del artículo 521-1 del Código Penal, que exonera de responsabilidad a aquellos que las organicen “allí donde exista una tradición local ininterrumpida”.
Hacía 53 años que el movimiento animalista esperaba este momento. Es un acontecimiento histórico, ya que, de aceptarse, la corrida volvería a ser ilegal en todo el territorio francés. Marland-Militello contaba ya con el apoyo de 37 diputados antes de presentar la proposición, en la que se han volcado todas las asociaciones de defensa del bienestar animal.
¿Estado de derecho?
El pasado 22 de mayo de 2004, por primera vez en la lucha contra la tauromaquia en Francia, 22 de sus militantes, ciudadanos europeos, se encadenaron en el centro de las arenas de Alès minutos antes del comienzo de una corrida en la que iban a lidiarse seis toros. Además del activo Comité Radicalement Anti-Corrida (CRAC), apoyaban la acción diversas asociaciones nacionales francesas, belgas y americanas. La acción se repitió el domingo siguiente, 27 de mayo, en las arenas de Tarascon. La presencia pacífica de los animalistas denunciaba la financiación de la escuela de tauromaquia de la ciudad por parte de la Caisse d’Allocations Familiales de Bouches –du Rhône, que otorga subsidios sociales. En esta ocasión, un adolescente, ayudante de los toreros, pasó entre los manifestantes sosteniendo ostentosamente espadas y banderillas. Simbólicamente, el presidente del CRAC, Jean Pierre Garrigues, cogió la funda de la espada, y acto seguido, y sin tener tiempo de dirigir al muchacho ni una sola palabra, recibió un puñetazo. A este siguieron otros, hasta que la brigada anti-disturbios intervino. Los agresores quedaron en libertad, y los animalistas bajo guarda y custodia. ¿Estado de derecho?
|