Obligado a perder dinero
El tema de la supresión de las corridas de toros en Cataluña está adquiriendo cada día mayor actualidad. Con la formación del nuevo gobierno catalán -antes llamado “el Tripartit”, y ahora “de l’Entesa” (¿del entendimiento?)-, y que resultan ser los mismos socios políticos de antes, se ha planteado un problema: la continuidad de las propuestas
presentadas en el Parlament durante la anterior legislatura por ERC y ICVerds, referentes a la supresión de las corridas.
El partido mayoritario del gobierno, el PSC (Partit Socialista de Catalunya), tiene ahora a José Montilla, andaluz de nacimiento, como President de la Generalitat. Se le ha visto en algunas ocasiones en la plaza Monumental de Barcelona, y se supone que es aficionado a las corridas. Montilla, que tiene la representación democrática de la ciudadanía catalana, tendrá que ser coherente con las encuestas, que en un 73,1 por ciento solicitan al Parlament que suprima las corridas de toros.
Actualmente, de las siete plazas de toros existentes según la ley catalana de protección de 1988 –la primera que se promulgó en España, que reconocía pero prohibía cualquier otra de nueva construcción-, tan sólo quedan tres: La Monumental en Barcelona, propiedad de la empresa Balañá, (especialmente dedicada a los cines) tiene una temporada estable de abril a octubre. La de Tarragona celebra pocas corridas y busca continuamente empresario, y la de Olot (Girona), organiza tan sólo dos corridas al año y ahora está prácticamente inactiva.
El tema se centra en la Monumental, y los pro taurinos lo saben. Como deberían saber también que existían contactos del Ayuntamiento de Barcelona a través del Segundo Teniente de Alcalde, Jordi Portabella, -responsable de Comercio- para trasladar el Mercadillo de Los Encantes (especie de Rastro en Madrid o Marché des Puces en París) a la actual plaza de toros Monumental, dada su proximidad. Los Encantes están ubicados en un lugar privilegiado, afectado ahora por una ambiciosa reforma urbanística de la zona de Glorias, con muchos millones de euros de por medio.
Es sabido que la empresa Balañá, propietaria de la plaza, pierde dinero año tras año porque en Cataluña no existe afición -y por lo tanto público- que haga el negocio rentable. Se dice que son 24.000 euros por corrida cuando en realidad la cifra debe ser mucho más elevada. Una filtración al periódico El País, edición Catalunya, de la conversaciones Ayuntamiento- Balañá, interesaba para que el tema se debatiera de nuevo a través de los medios de comunicación; y así ha ocurrido, pues casi todos los medios se han hecho eco del tema, con las consabidas columnas de opinión, manifestaciones y contra manifestaciones posteriores. El ADDA, en colaboración con la WSPA, no ha dado crédito a la noticia sobre el traslado de los Encants, ni a la que menciona que a partir del año 2008 no habrá corridas de toros en la Monumental, y ha centrado su campaña en el Parlament (lugar idóneo donde debe debatirse el tema).
Según diversas noticias, Luís Corrales, que se auto titula “Director de la Plataforma para la Defensa de la Fiesta”, dice ahora que ha tenido confirmación de que “seguirá dando toros sin fecha de caducidad”. Así que, por reducción al absurdo y en una sociedad de libre mercado, una empresa tiene que continuar pechando a pesar de las pérdidas reiteradas de una de sus periféricas para complacer a una minoría que desean mantener las corridas de toros. “Haga lo que yo digo pero no lo que yo hago”. Es decir, obligado a perder dinero porque quiero divertirme cruelmente a cargo del bolsillo del otro. Decisión harto difícil para un empresario, que de esta manera pone en peligro la continuidad del negocio hasta llegar a un triste final: la suspensión de pagos o la quiebra y sus consecuencias: acreedores afectados y el problema social de los despidos.
Evidentemente existen intereses poderosos para que la Monumental continúe con las corridas y ahora, con gran lujo de detalles en la prensa, se informa que la empresa Balañá, -que regenta otros cosos en España- ha cedido la gestión para la temporada 2007 a la Empresa Mantilla de Salamanca (no confundir José Montilla con Mantilla), y para dar relumbrón a las corridas que se avecinan se ha anunciado para el próximo mes de julio la vuelta a los ruedos en Barcelona de un famoso torero retirado. Todo muy bien orquestado y con una potente publicidad encubierta. Es cuestión de tiempo. Posiblemente, trayendo público de otros lugares se logrará un cierto aumento del aforo. Pero durante la temporada los domingos se suceden, los gastos también y la falta de afición en Catalunya impondrá la realidad.
¿Quién es el insensible?
El profesor Juan Carlos Illera del Portal, director del Departamento de Fisiología Animal de la Facultad de Veterinaria en la Universidad Complutense de Madrid, ha realizado un estudio en el que dice haber descubierto de manera científica que “el toro tiene menos estrés durante la lidia que durante el transporte”. Según el veterinario, el toro ante el dolor libera beta endorfinas, unas hormonas que contrarrestan el sufrimiento, que llega a ser casi nulo.
En una amplia entrevista concedida a la revista 6Toros6 (nº 656), y elaborada por José Luís Ramón, Illera asegura que “el toro es un animal “especial”, endocronológicamente hablando, totalmente diferente de otras especies animales. Hemos llegado a comprobar con medidores de estrés que durante la lidia tiene menos niveles hormonales que durante el transporte. Estas mediciones han sido realizadas a toros que son devueltos a los corrales antes o después de ser picados, e incluso con banderillas; así hemos podido comprobar que el momento de mayor estrés para el toro es cuando sale a la plaza, desde que está en los corrales hasta que aparece en el ruedo (…). El toro es un animal especial, perfectamente adaptado para la lidia. Y es que todos sus mecanismos endocrinos (hormonales) se ponen en funcionamiento de una manera totalmente distinta a la de cualquier otro animal, incluido el ser humano”.
Según Illera, “en el ruedo los toros liberan betaendorfinas, también conocidas como “la hormona de la felicidad”, que “bloquean los receptores de dolor allí donde se está produciendo, hasta que llega un momento en que dolor y placer se equiparan, y el toro deja de sentir dolor”.
Con estas sorprendentes declaraciones, hechas cual “servicio a la carta” para los taurófilos, los aficionados han logrado la solución final deseada: el toro no sufre, es un animal concebido para divertirles en el ruedo de los tormentos, y lo hace además de forma voluntaria, placentera y generosa. Lástima que algunos de ellos hagan quedar mal al torero y le desluzcan “la faena”, pero de esto no habla el informe. El sesudo Illera del Portal reconoce, porque algo hay que reconocer, que el transporte hacia la plaza le resulta algo molesto. No ofrece, sin embargo, soluciones para evitar al toro esta “pequeña”molestia (al parecer, la lidia, pica, banderilleo, estoque y descabello no tienen ninguna importancia). Tan sólo queda proponer a Illera como futuro candidato a premio Nóbel de veterinaria.
¿Quién es realmente el insensible? ¿El toro o aquél que le provoca un sufrimiento sin sentido? ¿El toro o aquellos que aplauden la lidia?
Menores coaccionados
Cádiz.- Resulta cada día más evidente el escaso interés de los jóvenes de hoy por la tauromaquia; los taurinos, en su desesperación, tratan de colarse en la vida de los niños para hacerles creer que la corrida es “cultura” y forma parte de su “formación”. Lamentablemente, el grupo de presión taurino tiene mucha influencia entre los políticos de la más diversa condición, y así surgen aberraciones tales como el programa “Tauroescuelas”, iniciativa del centro de asuntos taurinos de la villa de Los Barrios, en Cádiz, apoyada por el concejal de educación de la misma villa., Miguel Ángel Palomo (PSOE).
“En los colegios están los aficionados del mañana. Vamos a despertar la sensibilidad en los niños, para que vean un toro en el campo o asistan a charlas con vídeos educativos taurinos. Con sensibilidad y delicadeza. Además de comprender y amar la fiesta podrán ir a la plaza con los conocimientos básicos para disfrutar de una tarde de toros”, declaran los responsables. Pero cabe preguntarse qué tipo de sensibilidad van a despertar en unos niños a los que se obligará a ser testigos de la muerte sin sentido de un animal; ¿qué diría al respecto un defensor del menor responsable? ¿no debería tener este tipo de coacción consecuencias penales?
Fallas taurinas
Valencia.- El ex sacerdote valenciano Carlos Pinazo se manifestará ante la plaza de toros de Valencia durante las celebraciones de las fallas en esta localidad. El motivo es la “dosis de corridas” que el ayuntamiento prepara con motivo de estas fiestas: “habrá 12 corridas, desde el 8 hasta el 19 de marzo. También preparan sesiones matinales los días 17 y 19, e incluso una sesión especial para niños, una de toros embolados, dos desencajonadas (¿?) y un desafío de ganaderías”.
Pinazo ha remitido una carta abierta al presidente de la Diputación Provincial de Valencia, Fernando Giner, y a la alcaldesa de Sevilla, Rita Barberà, en la que expresa su más tajante rechazo frente a estos espectáculos. El autor se remite a la Declaración Universal de los Derechos del Animal, cuyo artículo once califica de “biocidio” todo acto que implique la muerte de un ser vivo sin necesidad. Asimismo, el ex sacerdote
advierte de las graves consecuencias, incluso penales, que puede suponer la organización de un espectáculo “especial para niños”, y asegura que los animalistas darán a conocer lo que Diputación y consistorio consienten.
El ex sacerdote recuerda a estos responsables políticos que la Unión Europea no tardará en averiguar cuál es el verdadero destino de las subvenciones a la ganadería: unas subvenciones fraudulentas -según Pinazo-, al toro de lidia. Además, responde al argumento de la tradición: “los pueblos que evolucionan han abandonado tradiciones miserables: el circo romano, la esclavitud y la inferioridad de la mujer, por ejemplo”; así, esta fiesta de sangre está condenada a desaparecer.
En defensa de Cristina Narbona
El periódico “Tu Dirás” publica una carta de Consuelo Polo, una activista de largo recorrido (ahora en Ecologistas en Acción), referente a los duros ataques que ha sufrido la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, por unas declaraciones en contra de la muerte de los toros en la plaza.
“Los animalistas- explica Consuelo-, al igual que otros muchos colectivos de ciudadanos, deseamos que el Gobierno tome conciencia de que ya no se puede seguir manteniendo un espectáculo tan cruel y degradante como las corridas de toros y sus derivados: toros embolados con fuego, alanceados, ensogados...etc. Si de verdad somos un país progresista, evolucionado, moderno y europeo debemos erradicar la crueldad con los animales. La tradición no vale nada si no nos enriquece ética y moralmente, y en este caso nos envilece y denigra”.
La situación cambiaría si los taurinos se pusieran en el lugar de un animal al que se le han clavado varios pares de banderillas, se le ha destrozado con la puya y penetrado con el estoque varias veces. El toro vomita sangre porque le han destruido los pulmones.
Así, la esperanza de Consuelo -Chelo para los amigos- es que “seamos mejores personas, y más compasivos con el dolor de aquellos que no tienen palabras.
Como decía el filósofo Jeremy Bentham refiriéndose a los animales: No me importa si pueden pensar, me basta con saber que pueden sufrir.
Consuelo también hacía referencia a las declaraciones de Fernando Sánchez Dragó –el eterno oportunista-, en el diario “El Norte de Castilla”. El escritor decía en defensa de la tauromaquia y entre otras barbaridades, que el Dalai Lama ¡es aficionado a los toros! ¿Cabe mayor disparate? El budismo es una filosofía que respeta la vida de todos los seres de la creación, y nada hay más violento y cruel que los festejos taurinos.
Seguramente el Dalai Lama es ajeno a estas especulaciones absurdas sobre sus gustos, y
Sánchez Dragó- ahora en Telemadrid-, con el fin de defender lo indefendible aprovecha para vendernos esta falsa imagen de un personaje tan espiritual. Lo peor de todo es que un periódico entre en este juego sin tener en cuenta que en España la gran mayoría de la gente está harta de tanta propaganda taurófila... Por mucho que los taurófilos se inventen falacias, su credibilidad entre la población tiende a ser nula. Esperemos la próxima salida de tono de Sánchez Dragó.
Taurinos incrédulos
Ni matadores de toros ni ganaderos pueden creerse los datos manejados por la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, que demuestran que tan sólo el 8 por ciento de los españoles está a favor de las fiestas de toros tal y como se conocen en la actualidad, según informa la prensa. El coordinador de la Agrupación de Matadores y Rejoneadores, AMR, Iñigo Fraile, manifestó que “los datos no se corresponden con otras encuestas que se han publicado recientemente”; ¿olvida el señor Fraile que los estudios muestran un interés por la “Fiesta” tendente a cero?
Por su parte, Eduardo Mihura, presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia, señaló como prueba de que los datos de la ministra no son reales, que el año pasado se celebraron más espectáculos que el anterior. ¿No responde esto a una estrategia de los taurinos para “aparentar” -dado el escaso interés del público-, una huída hacia adelante? (Cinco Días, 21/02/2007).
Buscando excusas desesperadamente
Según un artículo aparecido en “La Razón”, periódico pro taurino junto con el ABC, el toro bravo “es una reserva del medio ambiente”. Su autora, Patricia Navarro, incide en el “récord histórico del número de festejos celebrados en España”, mencionando así la información facilitada por la Asociación Nacional de Espectáculos Taurinos, ANOET; según esta asociación, durante el año 2006 se han celebrado casi 1.000 corridas de toros, más de 600 novilladas con picadores y 400 corridas de rejones.
Navarro asegura que “además de la belleza de un animal único, icono de casta, raza y bravura, el toro que pasta en las dehesas realiza una aportación a su mantenimiento superior al de la ganadería mansa. Sus campos, en los que se cría el becerro hasta convertirse en toro a los cuatro años, muestran un valor en el mercado muy superior. (…) En la cría de mansos podemos ver en apenas una hectárea una gran cantidad de ejemplares, mientras que se calcula entre una y seis hectáreas por cada crianza de toro bravo.Mucho más allá de las estadísticas queda el amor infinito con el que el ganadero protege y siembra el futuro de la ganadería. El menor cambio en la camada, los posibles percances que a veces surgen entre los toros, el frío, las lluvias, la sequía, la calidad de la hierba, el excedente de alimento, todo lo que rodea al animal se convierte en objeto de un minucioso análisis por parte del ganadero hasta dar con los hilos invisibles que mueven la cabaña brava. (...) Es más, se invierten verdaderas fortunas con el fin de dar con el mejor terreno para el buen desarrollo del toro”.
Patricia Navarro omite que los toros ya se alimentan de piensos compuestos y que algunos ganaderos se desmarcan y presumen porque ellos mismos se los fabrican. Y cae, de refilón, en el tópico de que para veinte minutos de lidia vale la pena toda una vida regalada.
Por otra parte si queremos preservar el medio ambiente (ya que va de ambientalista), se deben fomentar las explotaciones ganaderas extensivas que muestren un respeto por la vida del animal; el caso del toro no es especial, pues todo animal necesita su espacio vital para sobrevivir, algo que se les priva ahora a los bovinos destinados al consumo. En cuanto al amor y celo con el que se protege al toro, todo ganadero que se precie debería procurar siempre bienestar y respeto a todos los animales que tenga a su cargo, sean cuales sean: toros, vacas, caballos, conejos, etc.
En cuanto a la cifra “record” de festejos de la temporada 2006, los mismos taurinos se ven obligados a reconocer que “la última encuesta publicada por el Instituto Gallup, apuntaba al descenso notable del interés de las corridas en la sociedad”. ¿O es que los aficionados, cada vez más residuales, (la juventud no está interesada en esta crueldad) entran y salen de las plazas continuamente?
Está claro que los taurinos buscan excusan desesperadamente. ¡A ver quién da más!
El consuelo de matar inocentes
El periódico taurino “Mundotoro” dedica todo un reportaje sobre la vuelta a los ruedos de Ortega Cano. El autor, José Miguel Arruelo, asegura que “Ortega ponía la nota sentimental al abono, y el público, consciente del amargo sendero que la vida le ha hecho tomar a José, se solidarizó con el cartagenero y le dispensó un retorno afable, sincero y cariñoso. Ni siquiera la lluvia, incómoda testigo del acontecimiento, les retrajo. Al contrario, alentaron con más fuerza si cabe al torero para que su vuelta a la actividad resultara lo más exitosa posible. Un diez en sensibilidad”.
Desde estas páginas nos gustaría aclarar el significado del término “sensibilidad”. El Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua la define como “Propensión natural del hombre a dejarse llevar de los afectos de compasión, humanidad y ternura”. Pero, ¿qué clase de sensibilidad demuestran aquellos que aplauden y vitorean a quien va a matar a un inocente? ¿Qué clase de sensibilidad demuestra aquél que encuentra consuelo de su pena matando a quien nada le ha hecho?
El cronista continúa: “(…) con la muleta comentó sus trasteos sobre la mano derecha, y cuando sus enemigos se consumieron tiró de repertorio efectista para amarrar el éxito”. ¿Quién es enemigo de quién? ¿El toro es enemigo del matador? ¿De qué es culpable? ¿No es más bien el matador quien le hace “una buena faena” al animal?
En el hospital tras la corrida
Madrid.- La novillera Rosana Toledo ha sido trasladada al hospital Comarcal de Hellín (Albacete), donde los facultativos le practicarán numerosas pruebas que determinen el alcance de la lesión que sufrió en la plaza de toros de Tabarra, donde un novillo la volteó mientras se encontraba “instrumentando la faena de muleta al quinto novillo de la tarde” (“Mundotoro”, 4/03/2007).
Según informa la prensa, “la joven, que fue atendida en primera instancia en la enfermería del coso manchego, sufre un traumatismo entre el riñón y el bazo y tiene algunas dificultades para respirar…” Está claro que el toreo sólo reporta desgracias, para el toro y para el torero.
¡Únete al sexto Encierro Humano de PETA!
La poderosa asociación norteamericana PETA (People for the Ethical Treatment of Animals) organiza la sexta edición anual del Encierro Humano en Pamplona (Navarra). Este año tendrá lugar el día 5 de julio, y se espera que acudan muchos más activistas que en las pasadas ediciones. El Encierro Humano está a punto de ser considerado una tradición por el gobierno de Navarra, lo que significa que podrá ser reconocido como un evento tradicional en Pamplona y considerado parte permanente del calendario de fiestas de España.
La popularidad del evento el año pasado y su cobertura mediática internacional constituyen una prueba de que la mejor forma de acabar con los encierros de toros es brindar una alternativa alegre en la que no haya crueldad involucrada. El Encierro Humano genera un ambiente festivo y de alegría contagiosa que invita a la gente a viajar a Pamplona sin tener que participar en el maltrato a los toros.
Los autocares de PETA saldrán hacia Pamplona desde Madrid y Barcelona el 4 de julio y regresarán el sábado 7 de julio. Para más información: <franciscov@peta.org>
Protesta frente a la sede del PSOE en Madrid
Madrid.- La protesta del día 3 de marzo frente a la sede del PSOE en la calle Ferraz, justo cuando se celebraba la reunión del Comité Federal, ha cumplido sus objetivos: recordar a sus máximos mandatarios el rechazo de una gran mayoría de ciudadanos y ciudadanas a las corridas de toros.
Aunque los medios silenciaron una vez más la noticia, cerca de doscientos activistas hicieron saber a los máximos representantes del partido (el Presidente J.L. Rodríguez Zapatero, Ministros como Cristina Narbona, de Medio Ambiente, y diversos líderes regionales socialistas) que la petición de abolir las corridas de toros está en la calle.
La pancarta principal exigía la reforma del Código Penal y la elaboración de la tan necesaria ley de bases de Protección de los Animales. Los organizadores trasladaron también sus protestas a la sede de la Conferencia Episcopal Española, por su permisividad con estos espectáculos. Uno de los mensajes pedía que no hubiera capillas en el interior de las plazas de toros.
Carnaval taurino en Ciudad Rodrigo
Ciudad Rodrigo (Salamanca).- Los carnavales de Ciudad Rodrigo son fiestas empañadas de sangre, porque durante estos días se celebran sin cesar encierros, capeas, novilladas, corridas y, ¡cómo no! la clásica persecución y tormento de un toro (“el Aguardiente”) por parte de los valientes mozos del pueblo. Unos “espectáculos” que no tienen nada que ver con la fiesta y alegría del carnaval ni con ninguna otra fiesta.
Argumentos antitaurinos
Carlos Pinazo ha elaborado el siguiente listado:
- Constituyen la “vergüenza nacional” y no la “fiesta nacional”; vivimos anclados en la España cruel y oscurantista
- No se trata, en absoluto, de una lucha justa y noble, ¿saben lo que se le hace al toro antes de salir a la plaza en espalda, pezuñas, nariz, ojos, estómago, cuernos, etc.?
- Consideremos la Declaración Universal de los Derechos de los Animales, artículo 11: “todo acto que implique la muerte de un animal sin necesidad es un biocidio”.
- La Unión Europea desaprueba las corridas de toros, al igual que las peleas de gallos y la caza del zorro, así como cualquier otra manifestación de crueldad con los animales, al considerar que estos seres son sensibles al dolor. Así lo reconoce el texto por el que se presenta una Constitución Europea en su artículo 121.
- Según nos consta en una reciente encuesta llevada a cabo por Demoscopia, encargada por el ADDA y la WSPA, el 96,3 por ciento de los españoles considera que la tortura de los animales como diversión debe ser suprimida. No es, pues, la “Fiesta nacional”. El 95,5 por ciento nunca ha asistido a una corrida de toros. Son siempre los mismos. La gente joven “pasa” de las corridas.
- ¿Cómo se puede tolerar la entrada de menores a este espectáculo sangriento? ¿Cómo se pueden admitir las escuelas taurinas pagadas con dinero público? ¿Qué concepto tienen estos gobernantes de la educación y de la escuela?
- El toro es un mamífero con un sistema nervioso y muscular similar al del hombre. Banderillas, puyas (picadores) y estoques destrozan y torturan a un ser inocente.
- El toreo no es cultura. “Cultura”, (de raíz latina = cultivar), es lo que hace progresar lo más noble del espíritu humano. Dice Blasco Ibáñez en su novela “Sangre y Arena” que “entre tantos miles de seres racionales (los espectadores), la nobleza y la sensibilidad están representadas por el pobre animal.
- El toreo no es arte, puesto que el arte es creación, nunca destrucción; por esta misma regla también sería arte el bombardeo alemán de Guernica (pintado por Picasso) y la España monstruosa (pintada por Goya). Así pues, la tortura no es arte ni cultura.
- El toreo es una tradición que hay que abandonar, al igual que se abandonó la lucha de gladiadores, la esclavitud, la inferioridad de la mujer, la deformación del pie a las niñas chinas...
- Es intolerable que el dinero público se utilice por parte de la Diputación Valenciana para favorecer la fiesta de los toros.
- El filósofo Ferrater Mora dijo: “dañar a los animales es otro modo de dañar a los seres humanos.”
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